La importancia de la Varilla Corrugada en el ámbito de la construcción

Sea bienvenido a una entrada más de nuestro blog. Queremos aprovechar este momento para hablarle a nuestros estimados lectores sobre uno de los productos que fabricamos y comerciamos más populares, por el cual nos hemos consolidado como una firma líder en el mercado nacional.

¿A cuál nos referimos? A la varilla corrugada, cuyas propiedades son ideales para las industrias constructoras de la actualidad. No en vano es considerada como una pieza estándar en muchos proyectos tanto residenciales como comerciales. Dejemos de lado este párrafo introductorio y demos inicio a esta publicación que esperamos sea de su agrado.

La especie humana es la más habilidosa cuando se trata de construir sitios vivenciales, refugios en los cuales resguardarse de las amenazas latentes en el mundo exterior. Es cierto que muchos otros animales poseen habilidades semejantes, sin embargo, nuestra especie ha mostrado ser en este aspecto superior a causa de sus obras complejas y sofisticadas, incluso majestuosas.

En el instante en que un individuo  ingresa al interior de un inmueble, este se siente seguro y libre de los constantes riesgos que representa el vivir en la intemperie. Esta es sin duda la razón más obvia por la que los hombres y mujeres hemos adoptado esta forma de vida de forma definitiva, sin la cual, nuestra existencia pendería de un hilo. Tal situación es más fácil de evidenciar en nuestra época, en la que millones de personas dependen de las ciudades y de los recintos que se establecen en ellas para sobrevivir.

El caso de nuestra especie es quizás único, ya que no sólo usamos las construcciones para refugiarnos, sino también para efectuar diversas labores que van más allá de la necesidad, (por ejemplo, estudiar, realizar negociaciones, disfrutar y convivir, etcétera). Podría afirmarse que nuestra existencia sólo puede ser entendida con amplitud en relación con las construcciones en las que vivimos y desenvolvemos todas nuestras actividades, o al menos una gran parte de ellas. Por ello vale la pena hablar sobre aquellos materiales que constituyen a las viviendas, establecimientos y edificaciones.

En cualquier sitio de la ciudad en donde ponga uno la mirada, encontrará diversas construcciones, cada una con distintos materiales, presentaciones, formas, tamaños y colores. Estas variaciones son las más notorias, pero si ahondamos un poco y vemos más allá de las apariencias inmediatas, encontraremos que la gran mayoría hace uso de soportes metálicos.

Basta con observar un inmueble en plena construcción para notar que en diversas áreas del terreno donde es llevado a cabo el proyecto, son utilizadas varillas, con las que se proporciona estabilidad y resistencia a las obras. A simple vista son muy reconocibles pero sólo algunos las conocen por su nombre. Cada uno de estos soportes con los que se han familiarizado tanto ingenieros, como arquitectos, industrias constructoras y albañiles recibe el nombre de varilla corrugada.

¿Qué es una varilla corrugada?

Es también conocida como “acero corrugado” y se utiliza con bastante frecuencia como un material de refuerzo en las construcciones de hormigón o concreto. Debido a su forma y diseño posee un rol esencial en la construcción de obras civiles, residenciales, comerciales e industriales, gracias a que absorbe la torsión de la obra y los esfuerzos de tracción.

Se trata de una pieza confeccionada con acero, cuya superficie es corrugada, es decir, posee rebordes, los cuales, suprimen el movimiento longitudinal que hay entre la vara y el hormigón que le rodea, asimismo, optimizan la adherencia del soporte a aquellas materias aglomerantes. Poseen una sección circular con diámetros diversos los cuales van desde un cuarto de pulgada hasta una pulgada.

Esta varilla es uno de los materiales de construcción más versátiles y flexibles en el mercado, puesto que es usada para crear diversas obras: desde vigas, dalas, castillos, castillos ahogados, losas aligeradas, trabes, losas sólidas, elementos prefabricados, viguetas, postes de concreto, hasta estribos, piezas de mampostería y refuerzos. Cabe mencionar que los rebordes o corrugaciones de la varilla tienen que esparcirse a lo largo de esta con distancias uniformes, asimismo, deben de ser similares en forma y tamaño, puesto que sólo así se garantizará una buena resistencia en las construcciones.

Su función básica es la creación de elementos estructurales en concreto. A causa de su gran ductilidad, son muy fáciles de doblar y cortar para adaptarse a las medidas y al diseño del inmueble en el que se usarán. Cuando se forma un conjunto homogéneo de varillas corrugadas, este recibe el nombre de armadura. Una varilla con resaltos es casi inútil considerada de forma aislada, por ello tiene que ser comprendida en conjunto con otras varillas  para entender a la vez su funcionalidad. Sólo en conjunción pueden resistir y cumplir funciones de montaje, además de evitar que el concreto se llene de fisuras.

En nuestro país, las empresas expertas como Soliacero, Soluciones Integrales en Acero, fabrican varillas acorde a la norma oficial NMX-C-407. En esta se establece que las varas corrugadas se clasifican en tres gradaciones por su esfuerzo de fluencia: grados 52, 42 y 30. Igualmente se establece que en el acero se debe observar por medio de un análisis, que el fósforo no supere en masa el 0.050 por ciento. También se establece en dicha norma las dimensiones en diámetro y la masa, así como su perímetro y área del segmento transversal.

Esperamos que esta entrada haya sido de utilidad para cada uno de nuestros lectores. Por el momento nos despedimos invitándolo a que se mantenga al tanto de cada una de nuestras publicaciones. Recuerde que en Soliacero somos los mejores fabricantes de varillas corrugadas. ¡Nos vemos en nuestra próxima entrada!

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