Elegir correctamente los materiales metálicos es una decisión clave para la durabilidad y el desempeño de cualquier proyecto. En cubiertas, fachadas y estructuras expuestas a la intemperie, la lámina galvanizada se ha consolidado como una de las soluciones más confiables por su resistencia a la corrosión y su larga vida útil.
Sin embargo, no todos los productos disponibles en el mercado ofrecen el mismo nivel de protección. Conocer su proceso de fabricación y las normas que la respaldan es fundamental para tomar una decisión informada.
La lámina galvanizada Zintro es acero recubierto con zinc mediante un proceso industrial conocido como galvanizado por inmersión en caliente. Este recubrimiento no solo cubre la superficie, sino que se integra metalurgicamente al acero base, formando una barrera protectora que lo defiende contra la humedad, la oxidación y otros agentes corrosivos.
A diferencia del acero sin protección, el zinc actúa como un elemento sacrificial, lo que significa que se corroe antes que el acero, prolongando de manera significativa la vida útil del material. Por esta razón, este tipo de lámina es ampliamente utilizada en aplicaciones industriales, comerciales y constructivas.
El desempeño superior de este material se debe directamente a su proceso de fabricación. El galvanizado por inmersión en caliente consta de varias etapas controladas:
Primero, el acero se somete a un proceso de limpieza para eliminar grasas, óxidos e impurezas. Posteriormente, se introduce en un baño de zinc fundido a temperaturas cercanas a los 450 °C. En esta fase, el zinc reacciona con el acero y forma distintas capas de aleación zinc-hierro.
Una vez retirado del baño, el material se enfría y solidifica, obteniendo un recubrimiento uniforme que protege incluso bordes, perforaciones y zonas críticas. Este método ofrece una cobertura mucho más duradera que otros tratamientos superficiales, especialmente en ambientes húmedos o industriales.
Cuando se compara con el acero negro o sin recubrimiento, la diferencia es clara. El acero sin protección comienza a oxidarse desde las primeras etapas de exposición ambiental, lo que genera pérdida de espesor, debilitamiento estructural y mayores costos de mantenimiento.
En cambio, la lámina mantiene su integridad por muchos años, reduce la necesidad de pintura o tratamientos adicionales y ofrece una excelente relación costo-beneficio a largo plazo, particularmente en aplicaciones como lámina acanalada para cubiertas expuestas a la intemperie. Esta ventaja es especialmente relevante en proyectos donde la sustitución de materiales implica altos costos operativos.
Para asegurar que el material cumpla con estándares internacionales, la industria utiliza la norma ASTM A653, la cual regula la fabricación de láminas galvanizadas mediante inmersión en caliente. Esta norma establece parámetros claros sobre el acero base, el espesor del recubrimiento de zinc y las propiedades mecánicas del producto.
Designaciones como G60 o G90 indican la cantidad de zinc aplicado, lo que permite seleccionar el material adecuado según el nivel de exposición ambiental. En México, esta norma es una referencia clave para proyectos que requieren confiabilidad, seguridad estructural y cumplimiento técnico.
Uno de los errores más comunes es adquirir material sin verificar su respaldo técnico. La ficha técnica es el documento que avala que la lámina cumple con la norma ASTM correspondiente, además de detallar sus propiedades físicas y mecánicas.
Solicitarla les permite comparar productos, evitar materiales de baja calidad y garantizar que lo instalado en su proyecto responde a las condiciones reales de uso. En proyectos profesionales, este documento no es opcional, es una garantía.
Esta lámina certificada es ideal para cubiertas metálicas, fachadas, bodegas, naves industriales, canalones pluviales, estructuras ligeras y sistemas constructivos expuestos a humedad constante o ambientes agresivos. Su versatilidad la convierte en un material esencial para soluciones durables y eficientes.
En Soluciones Integrales en Acero contamos con amplia experiencia en el suministro de materiales de acero certificados. Nuestro equipo técnico les asesora en la selección del recubrimiento, calibre y presentación más adecuada para su proyecto, siempre con base en normas y especificaciones claras.
Invertir en materiales certificados no solo protege su obra, también protege su presupuesto. Elegir correctamente una lámina galvanizada con respaldo normativo y asesoría técnica es una decisión estratégica que se traduce en mayor durabilidad, menor mantenimiento y tranquilidad a largo plazo.
Si desean recibir asesoría técnica personalizada o solicitar la ficha técnica de nuestros productos, contáctenos llamando al (595) 133 4364 (de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 6:00 p.m.).
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La lámina galvanizada cuenta con un recubrimiento de zinc que la protege contra la corrosión, mientras que el acero negro se oxida rápidamente al estar expuesto al ambiente.
En ambientes húmedos o agresivos se recomienda un recubrimiento G90 o superior, ya que ofrece mayor protección contra la corrosión.
Sí, puede pintarse siempre que se realice una limpieza y preparación adecuada para asegurar la correcta adherencia de la pintura.
Ing. Rufino Vigil González
Magnate conocido como «El Rey del Acero». Dueño de la principal productora mexicana de acero. Se convirtió en el noveno hombre más rico de todo México, gracias a las ventas de este y otros productos. Industrias CH es líder en la fabricación de aceros especiales en Norteamérica y de perfiles comerciales y estructurales en México. Sus orígenes se remontan a 1934, cuando fue establecida inicialmente como Herramientas, S. A.