La prefabricación, el galvanizado y el aislamiento térmico: tres razones para elegir el Galvatecho

¡Hola a todos nuestros amables lectores! Bienvenidos a una nueva entrega de este blog en el que buscamos resolver todas las dudas que surgen en torno a la construcción con acero y, sobre todo, ofrecer soluciones integrales a nuestros clientes. Mucho nos han preguntado por las características del techo galvanizado, o Galvatecho, distribuido por Soliacero, razón por la que en las próximas líneas analizaremos a detalle las ventajas de optar por este innovador material en la construcción de todo tipo de cubiertas. Sin más preámbulo, comencemos.

Prefabricación:

Los avances tecnológicos en la industria manufacturera se han visto reflejados en un buen número de cambios en la manera en que construimos,  orientados principalmente a la optimización de recursos y esfuerzos. Sin duda uno de los más relevantes es la fabricación previa de materiales. Son dos los beneficios principales de elegir componentes prefabricados: el ahorro y la calidad del material.

Hablemos primero del ahorro. Si bien cualquier instalación requerirá siempre de la mano de obra humana, de la misma manera en que ocurre con un trabajo ordinario en el que cada elemento se va construyendo al momento, sí existe un ahorro sustancial porque los tiempos se vuelven notablemente menores. Esto ocasionará que se reduzca el periodo en el que será necesaria la presencia de los trabajadores, quienes además podrán enfocar toda su atención en los aspectos propios de la instalación y cuidar así cada detalle.

También se ahorra en esfuerzo pues es posible planear desde el principio la manera más eficiente de llevar a cabo la instalación, y controlar eficazmente cada uno de los procesos. Una ventaja adicional de los materiales previamente elaborados en la fábrica es la independencia de factores climatológicos, como la lluvia, que en muchas ocasiones llega a retrasar las construcciones de albañilería convencionales.

Al prefabricar en serie materiales y componentes para la construcción, se reduce el riesgo de defectos ocasionados por errores humanos gracias a los procesos automatizados. Además, al dedicarse exclusivamente a la fabricación, olvidándose de la presión de los justos y apremiantes tiempos de entrega y de los contratiempos que puedan surgir ya en la construcción, es posible aplicar los más rigurosos controles de calidad para verificar que cada pieza de encuentre en las condiciones óptimas para su uso.

Proceso de galvanizado:

Como su nombre comercial lo indica, la prefabricación de las piezas del Galvatecho de Soliacero ya incluye un proceso electroquímico de galvanizado, descubierto en el siglo XVIII por Luigi Galvani. A grandes rasgos, consiste en recubrir con zinc el acero y el hierro para proteger su superficie. Esto se logra al sumergir las piezas de acero en zinc que previamente ha sido fundido a altas temperaturas (más de 450° C).

Desde aquel descubrimiento de Galvani, este proceso se ha consolidado como uno de los más confiables para proteger el acero, ya que dadas las propiedades del zinc en combinación con ese metal, permiten ponerlo a salvo de agentes naturales causantes de la oxidación y la corrosión, tales como la contaminación ambiental y la humedad.

Contar con un techo previamente galvanizado se traduce en tres ventajas básicas: 1) los aceros galvanizados representan una excelente inversión, pues tienen mayor durabilidad y resistencia, por lo que su vida útil libre de afectaciones por oxidación puede extenderse sin problemas hasta las dos o tres décadas; 2) aunque también existe el proceso de galvanizado electrolítico.

El galvanizado por inmersión que hemos descrito es decir en el que se sumergen las piezas de acero en el zinc brinda la certeza de una absoluta protección, ya que se garantiza el recubrimiento total de zinc, tanto interna como externamente, y 3) para que el Galvatecho alcance la vida útil antes mencionada, es suficiente con el galvanizado; no es necesario dar ningún mantenimiento adicional, de modo que se convierte en una inversión altamente rentable.

Control de la temperatura

Nada podemos hacer para controlar el clima; sin embargo, al interior de la industria de la construcción ha habido siempre una preocupación por crear tecnologías que en alguna medida liberen, o al menos aíslen, nuestras construcciones de los caprichos del clima, sobre todo en una época en la que el calentamiento global es más que nunca una realidad.

Por esta razón, el proceso de prefabricación del Galvatecho de Soliacero incluye la aplicación de pintura primaria y una pintura adicional acorde al ambiente que se requiera ( salino, quimico, corrosivo , etc ) con aislante térmico. Se trata de una sustancia que además de dar el color deseado al material, se encarga de reflejar la radiación infrarroja y ultravioleta proveniente del sol.

El ser humano ha causado un daño irreparable a la capa de ozono, de ahí la importancia de este tipo de recubrimientos que minimizan el efecto de los rayos solares. Al contar con cubiertas de Galvatecho, las construcciones se mantendrán frescas aun en el verano y, dado su efecto térmico, templadas en el invierno. A la vez, esta situación se traducirá en un menor uso de aires acondicionados y sistemas de calefacción. Finalmente, hay que agregar que junto con el proceso de galvanizado y la pintura con aislante térmico colabora de manera activa para repeler la suciedad y la contaminación exterior, manteniendo en óptimas condiciones este tipo de cubiertas.

Esperamos que la presentación de estas tres ventajas les sea de utilidad al momento de elegir el material ideal para la instalación de sus cubiertas. Por favor no duden en seguir mandándonos sus comentarios, pues este blog lo construimos con la participación de todos ustedes. ¡Hasta la próxima!

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